Reciclaje, ¡ comencemos en las escuelas y que los niños lideren el cambio !

Reciclaje.

Un termino usualmente empleado en nuestros tiempos y que goza siempre de una amplia aceptación entre quienes lo discuten. Nadie dice que reciclar es malo, al contrario (es quizás una de las pocas cosas en las que todos o casi todos estamos de acuerdo). Con pleno siglo XXI en marcha, nadie ignora lo que esta palabra significa y la importancia que tiene para el mundo.

 

Pero objetivamente, ¿Que se hace al respecto en el día a día?, ¿NUESTRO día a día?

 

¿Que fue lo que hizo usted esta mañana o el día anterior para contribuir VERDADERAMENTE a una cultura de reutilización o de economía circular?

 

No vale echarle la culpa al gobierno. En Chile, la cultura del desecho no es nueva ni es exclusiva del país. La industria, la producción, la mismísima economía se genera, crece y se transforma (para bien o para mal) a partir de la oferta y de la demanda.

 

Cuando la gente prefiere pagar $100 pesos menos por el detergente que contamina en vez de aquel que tiene el logo de biodegradable no es el Estado el que esta apuntando a la cabeza para que compre el que contamina mas. Al hacerlo, lo único que promovemos es que el que fabrica «productos sucios» venda mas y se establezca mas rápidamente en el mercado que su competidor con el «producto limpio». ¿Quien es el responsable de aquello?, ¿el gobierno, los parlamentarios, los ministerios?. No señor. Somos nosotros los únicos responsables. La economía del país se regula sola y exclusivamente en base a la oferta y la demanda y somos nosotros los que demandamos productos baratos, no productos limpios.

 

Sin desmerecer a aquellas personas que honestamente pueden contestar positivamente a algunas de las preguntas hechas al principio, la realidad es que en Chile esperamos que el Estado nos resuelva todos los problemas. Es un asunto de cultura generacional. Así como las interminables rencillas y pequeñeces políticas que arrastra el país desde los últimos 40 años que le han impedido a Chile florecer como un país desarrollado, los hábitos de contaminar de una sociedad acostumbrada al «desecho fácil» nos han impedido convertirnos en un país limpio.

 

Entonces, ¿como avanzamos?, ¿es la basura un problema sin solución?

 

No. Todo problema tiene solución. Es solo que a veces la solución no es simple o no es rápida. El reciente anuncio del gobierno con respecto a la transformación gradual de la matriz energética desde combustibles fósiles a energías renovables propone una ruta de 21 años hasta el cambio completo con una reducción del 20% en los próximos 5 años.

 

Piñera anuncia el cierre de todas las centrales de carbón en Chile al 2040

https://www.theclinic.cl/2019/06/04/pinera-anuncia-el-cierre-de-todas-las-centrales-de-carbon-en-chile-al-2040/

 

Y a pesar de tratarse de un anuncio sin precedentes en la historia de nuestra matriz energética, las respuestas mayormente difundidas por los medios fue la lentitud en que se implementa este cambio, ignorando el beneficio del mismo en primer lugar.

 

Chile tiene una industria basada en combustibles fósiles de mas de 180 años que no puede apagarse en solo 5. Apresurar el cambio generaría externalidades cuya magnitud son imposibles de anticipar que no solo afectarían nuestra capacidad de producir la energía para todos los procesos productivos del país y de la vida diaria de la ciudadanía (¿se acuerdan de los racionamientos eléctricos de los años 2000 y 2001?), sino que generaría cesantía, perdida de competitividad, de eficiencia productiva y de imagen país frente a aquellos inversionistas nacionales y extranjeros que aun ven a Chile como un país serio (a pesar de nuestros propios esfuerzos por proyectar lo contrario).

 

El cambio no es rápido así que nuestra mejor apuesta hoy son los niños y jóvenes. Son ellos los que no cargan con la negatividad ni con el «es imposible» ni menos con el «no va a funcionar». Las nuevas generaciones de chilenos ya no ven «el problema del problema» sino la oportunidad del mismo.

 

En Europa y Estados Unidos son cada vez mas comunes soluciones simples que, colocándose en el lugar y en el momento correcto, despiertan en las personas alrededor un habito inconsciente de colaborar. En Chile ya es posible encontrar Fundaciones y empresas que se dedican a promover como un habito del siglo XXI lo que es la cultura limpia, la economía circular, el reciclaje y la transformación digital, todo al mismo tiempo.

Tanto en casa como en los colegios y universidades ya es posible tener desde equipos procesadores de basura que transforman la materia orgánica en fertilizante para huertos urbanos hasta plantas procesadoras de plástico en los colegios donde los mismos estudiantes procesan el desecho que el establecimiento genera en la semana para producir desde piezas de arte hasta productos de consumo masivo a partir de un proceso simple con maquinas de fácil construcción.

 

reciclaje

 

reciclaje

El reciclaje salvara al mundo, de eso no hay duda, pero ya es muy tarde para para liderar ese cambio para muchos de nosotros. Hemos perdido la oportunidad, pero aun estamos a tiempo de educar a las nuevas generaciones respecto a la importancia del reciclaje en la vida diaria para que sean ellos quienes nos lideren a nosotros.

 

Como dijo Honoré de Balzac: «Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia.»

 

 

 

 

 


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About: Eric Azua G

Apasionado de la tecnología, el montañismo y la moto. Emprendedor antes que empresario.


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